Mirá quien soy, el equilibrista algunos me respetan como artista,
Vivo en constante tensión por amor siempre entre el bien y el mal
Y es mi afición andar por la cuerda no importa el sitio donde yo amanezca
quiero a mi esposa a mis hijos también quiero a las chicas del bar.
Y yo te quiero, te adoro, te espero me cuelgo del trapecio por los dos y me hago daño,
te extraño y pienso que a fin de cuentas es mi profeción.
La realidad me pasa la cuenta y a veces me despierta la inocencia
y si supiera que va a suceder quizá usaría la red.
Y soy feliz y vivo contento no soy veleta ni me lleva el viento
tengo en mi pecho durmiendo un león carroñero de tu amor.

No hay comentarios:
Publicar un comentario